Astronomía y Cosmología
La astronomía se define como la ciencia que se ocupa del estudio de los cuerpos celestes, sus movimientos, los fenómenos ligados a ellos, su registro y la investigación de su origen a partir de la información que llega de ellos a través de la radiación electromagnética o de cualquier otro medio.
La cosmología se define como el estudio a gran escala de la estructura y la historia del Universo en su totalidad. Es decir estudia cómo es el universo, por qué es así, y busca las respuestas a su origen.
Ambos unidos nos dan casi todas las respuestas sobre el universo y el firmamento.
Y es que no sólo lo que está “cerca” nos afecta, también las galaxias más lejanas tienen mucho que aportar a nuestra vida, y mucho más a nuestra curiosidad.

Dos galaxias en colisión: un Universo por descubrir está esperándonos.
El Universo, como el Sol pero a lo grande, es el mejor laboratorio que existe. Ofrece una variedad infinita de estados de altísimas o bajísimas energías, que serían muy difíciles o imposibles de replicar en la Tierra. Mirando a lo que hay “ahí fuera”, podemos comprender cosas que de otra manera no tendríamos manera de estudiar. Las estrellas de neutrones son astros que demuestran teorías cuánticas y relativistas en directo, y aún se están buscando las estrellas de quarks, que son todavía más especiales.

Estrella de neutrones, uno de los astros más densos del Universo
Los agujeros negros, o las explosiones de rayos gamma (que dan más energía que toda la del Sol en un año, pero en un sólo segundo) nos hacen testigos de cataclismos inimaginables. Y la física es la que los estudia.

Representación artística de un agujero negro alimentándose
Hay detectores de partículas enormes por todo el mundo: bajo los hielos de la Antártida, en minas abandonadas e inundadas, en los desiertos… Todo para encontrar partículas como los neutrinos, de las que se sabe muy poco, y que tienen aplicaciones directas a la vida cotidiana. ¡Incluso se producen neutrinos en algunos tratamientos médicos! Es importante saber cómo son. Y esos son sólo una clase de partículas de las que nos ofrece el cosmos.

Detectores de neutrinos en una mina inundada abandonada (izquierda) y enterrados en el hielo antártico (derecha)
Si hay tantas cosas que aún no conocemos de la Tierra, imagínate lo que hay por descubrir en el Universo. Y muchas pueden ayudar a inventar aparatos médicos, mejor tecnología, mejor cuidado del medio ambiente… ¡las grandes invenciones necesitan hallazgos rompedores! Al fin y al cabo, todos somos polvo de estrellas: todos los elementos que nos forman fueron fabricados en el núcleo de una estrella y expulsados en una supernova.
Más del 95% del Universo, del lugar al que pertenecemos, está hecho de una materia que no conocemos: la materia oscura. Y la energía oscura, una especie de gravedad repulsiva de la que no se conoce casi nada, rige gran parte del Universo que observamos. O quizás no existan y lo que no cuadren sean nuestras teorías, aún incompletas. ¿Cómo era el Universo antes? ¿Tuvo el tiempo un principio? ¿Cómo será el futuro del Universo: se congelará, se aplastará sobre sí mismo, o nada de lo anterior? ¡Hay que explorar! La Astrofísica no deja de adentrarse en lo desconocido. Y la Universidad de Oviedo tiene proyectos algunos de estos campos apasionantes, como el telescopio espacial Planck, que estudiará la luz de los “rescoldos” del Big Bang, que aún nos está llegando ahora, 13000 millones de años después.

El satélite en el que colabora la Universidad, en la Guyana Francesa este mes, preparándose para el lanzamiento. Abajo, lo que estudiará: el fondo de radiación de microondas (la imagen fue sacada por otro satélite menos avanzado)



