Un periodista le preguntó a Einstein:
“¿Me puede explicar la Ley de la Relatividad?”
y Einstein le contestó:
“¿Me puede explicar cómo se fríe un huevo?”
Extrañado, el periodista le contestó que sí podía, a lo que el científico le replicó:
“Bien, pues hágalo, pero suponiendo que yo no sé lo que es un huevo, ni una sartén, ni el aceite, ni el fuego.”