Seguramente muchos de vosotros recodaréis la famosa tabla de Mendeléyev. Esta genial tabla sirve para clasificar todos los átomos que forman la materia (están ordenados en orden creciente de número atómico y curiosamente los que se encuentran en la misma vertical comparten propiedades.
La física de partículas en los últimos años ha indagado sobre la estructura fundamental de la materia (lo que hay dentro de los átomos) y ha encontrado que toda la materia que se ha observado en el Universo está hecha de doce elementos denominados partículas fundamentales gobernados por cuatro fuerzas fundamentales. En la década de los 70 se desarrolló el modelo que mejor permite entender la interacción entre las doce partículas y tres de las fuerzas y como se constituye la materia, el denominado Modelo Estandar.

Toda la materia que conocemos está hecha de partículas de materia, que se pueden clasificar en quarks y leptones. Cada grupo está formado por 6 partículas pareadas en 3 generaciones de materia. La primera de ellas es en los dos casos la más ligera y estable (up, down y electron, electron neutrino).
Estas partículas están gobernadas por cuatro fuerzas fundamentales: la fuerza fuerte, la débil y la electromagnética. La gravedad y la electromagnética son fuerzas actúan hasta muy largas distancias, la gravedad es diez veces más débil que la electromagnética. Las otras dos fuerzas actúan a muy corto rango y, por tanto, sólo sobre partículas subatómicas. La débil es más fuerte que la gravitatoria pero más débil que las otras dos.
Tres de las fuerzas fundamentales son el resultado de el intercambio de partículas portadoras de fuerza, los bosones (la fuerza fuerte es portada por el gluón, la electromagnética por el fotón y los bosones W y Z portan la interacción débil).
El Modelo Standard, incluye la fuerza electromagnética, débil y fuerte y sus portadores de carga y permite explicar muy bien cómo esas partículas actúan en todas las otras partículas. Sin embargo, la gravedad, no ha podido ser incluida en este modelo. Luego parece que el modelo estandar, no es después de todo, la panacea. No obstante, aún nos falta un ingrediente fundamental para que el modelo estándar funcione: el bosón de Higgs, la partícula que confiere la masa a todas las partículas, que todavía no ha sido descubierta. De todas formas el LHC seguro que permite echar un poco de luz sobre este oscuro asunto.
Fuente: CMS-Physics